El Perdon Como Camino.

Cuando empece con todo este problema Recibi un mail ..

Era de una persona a la que quiero mucho,

Con este Mail empece a entender que debo perdonar a esta gente para que el dia que les toque partir de este mundo ellos y yo estemos en paz y armonia…

Ese es el camino espiritual, del que no me quiero apartar y el cual les enseño a mis hijos a transitar.

Pero  lamentablemente  hacer el bien para algunos, es generar involuntaria e irremediablemente el mal para otros.

Quiero explicar  que hacer el bien es evitar que esta gente siga estafando y robando a gente inocente de la misma forma que lo hicieron conmigo.

Haciendo esto, el mal les tocara a ellos porque irremediablemente las leyes del hombre, cuales quiera que fuesen sobre  la tierra haran que la justicia caiga sobre ellos haciendoles pagar por el daño que realizaron.

Demas esta decir que las condenas, Divinas, o del hombre nunca son bien recibida por los culpables, con lo cual queda mas que claro que la justicia sobre el lomo del culpable no es otra cosa que un mal necesario y no se puede perdonar.

NO LES DESEO NADA MALO, SOLO ESPERO QUE LA LEY LES COBRE EL DAÑO REALIZADO.

El Mail es largo, pero si alguien gusta leerlo, nunca esta de mas un poco de paz interior leyendo algo que hace bien en un mundo de tanto mal.

Ese Mail decia ;

CAMINO ESPIRITUAL: EL PASO NECESARIO.

LA IMPORTANCIA DEL PERDÓN

La vida en sí es una elección consciente.

Cuando fallecemos, dejamos este cuerpo y en el mejor de los casos, tomamos la elección consiente de ir a donde fija el camino de vuelta: por el cordón de plata que se desprende, el túnel muestra la salida que está en la quinta dimensión. Allí asistimos con el traje de nuestro espíritu  al Banquete del Arco Iris. Algunos luminosos y sonrientes pueden compartir con todos, pues en el juicio han salido aprobados. En su propio juicio han dejado las penas del resentimiento, las apretadas oscuridades de la venganza. Las ropas mojadas de llanto por lo que fue, por lo que no fue, por lo que debió ser.

·        ¿Qué es el perdón? Está inscripto en el libro de nuestras vidas como una energía de aprobación para nosotros mismos. El libro de la vida de cada uno se escribe en muchas dimensiones: 3d (o tercera dimensión, donde nos vemos como cuerpos con alto, largo y ancho) y en otras.’ Lo que ates en la tierra, se ata en el cielo’ y lo que soltamos en la tierra, se desata también en el cielo.

Es de naturaleza trascendente: lo que no soltamos nosotros se inscribe en nuestro libro y se manifiesta como enfermedades: en los huesos principalmente, pero también puede traernos este mensaje de error a través de otras enfermedades, que lejos de dañar al otro, deterioran nuestra calidad de vida.

Cuando el problema es grande, afecta hasta la energía del ADN y lo traspasamos a  los próximos, que acompañan nuestros sufrires y a los descendientes.

Como toda enfermedad, se cura cuando se llega a la raíz del asunto, no es cuestión de otorgarlo pensando en el otro, en ceder a una presión social o cultural. Se vuelve una cuestión de la familia de almas, porque está inscripto en el libro de la vida de las familias, lo que escriben solo los ángeles custodios de cada uno. Solo se accede para borrarlo pidiéndolo en forma trascendente, involucrando la ayuda de estos hermanos mayores. En forma voluntaria, en forma consciente de ida y vuelta ya que a quien otorgamos el perdón, le dimos entrada en nuestra vida, algo también le debemos.

El perdón influye:

·        En lo material: Cuando soltamos lo viejo, abrimos el camino a nuevas energías. Cuando los ambientes, las emociones, los pensamientos están CARGADOS de cosas y situaciones viejas, lo nuevo no tiene lugar. El resentir es contrario a la prosperidad porque ella necesita incorporar bienes materiales y espirituales. La venganza, la falta de perdón, el resentimiento, son contrarios a esta apertura.

·        Si deseamos la prosperidad debemos comprender que lo que debemos a otros frena nuestro progreso auténtico en muchos sentidos. Es el ‘debe’ que se inscribe y forma parte de la famosa frase que dice: ‘la riqueza es contraria al resentimiento?  Con la imagen de un Ángel de Luz en el juicio personal, el alma se presenta. Un gran libro con hojas extensas aparece suspendido frente a Él. Sus ojos leen, las hojas dan vueltas y con su mano extrae monedas de un ánfora llena    y las arroja a una vacía, como intentando completarla. Pasan su comprensión, dada por la inteligencia y otras virtudes y dones, talentos y condiciones, buenas oportunidades incluso de elección.

Pobre texto en el libro de la vida, incluyen los que no alcanzan a dar el perdón

·        En lo espiritual: el avance como espíritus incorporados al planeta, viviendo en la 3D o tercera dimensión, implica conseguir la gloria. La gloria es el vivir lo meritorio que alcanzamos. Cosecharás tu siembra es literal en la vivencia de experiencias fortalecedoras del entusiasmo (seguir el espíritu de Dios) o bien el soplo de Dios, el prana en acción, respirar la vida. Mientras que resentir es un impulso de muerte. El espíritu fija el límite del pensamiento. De la comprensión. Cuando el pensamiento a su vez es machacante, recalcitrante sobre lo mismo que es motivo de dolor, indica un tope, un límite buscado y logrado. Un hito que recordamos para no pasar más adelante, para no avanzar. El que quiere avanzar debe soltar la carga que lo tironea hacia el pasado. El viaje hacia el interior, es un viaje que no resiste pesados equipajes.

·        En lo mental: la atmósfera de los pensamientos siguen llamando desde el dolor a toda experiencia que formemos. El repiqueteo de la gota horada la roca más que un chorro de agua de mayor volumen, pero que pronto se evapora. Nos encontramos en la vida con muchas situaciones difíciles, inesperadas, pero que podemos pasar. El perdón tiene que ver con la comprensión de lo vivido, de los demás. Lo que no perdonamos es como el estorbo que no removemos, que molesta de momento pero termina lastimando. La herida que no cierra. Muchas veces porque no la exponemos suficientemente al aire.

·        Heridas emocionales y físicas naturalmente tienden a cerrarse. Si voluntariamente abortamos ese proceso no podemos esperar una evolución favorable sino lo contrario. Cultivando buenos pensamientos es como creamos sentimientos positivos.

·                En lo anímico: Muchas veces una sensación de importancia personal acompaña al hecho de no desear que se vaya algo que nos parece suficiente para llamar la atención. Captamos el interés de otros que sabiendo de esas heridas o viéndolas aparecer o sintiendo que hieden, desean ayudarnos a superarlas. Las víctimas o los que tienen una identificación con el ‘pobre de mí’ insisten en mantener  ese papel, no les molesta tanto soportar el dolor, estar conceptuados de actuaciones de cuarta, de perder público, amigos o seres queridos. Su retribución más grande está en escucharse desde dentro representando al personaje humillado, sometido, ofendido, herido, etc., etc.

·        En lo álmico: Hay sabor en las almas. Están las almas dulces, de los que hacen el bien y tienen comportamientos que consuelan, calman, alegran o comparten con los otros los trabajos comprometiéndose de buena onda. Hay almas amargas que dejaron criar el resentimiento.

·        En el tiempo: la importancia del ritmo es a nuestras almas, como la constancia para generar con acciones repetidas, ya sea la virtud si son positivas o bien el vicio, si son negativas. Resentimiento dice: siento varias veces lo mismo, con lo cual no vivo en el aquí y el ahora, premisa básica para la incorporación de nuevas experiencias, de adaptación al entorno, tan preciado para la salud mental.

·        En el campo energético del planeta: nos cuesta pensarnos como masas de agua pensantes. Así como las salamandras son entidades o seres de fuego con voluntad. Somos en idéntica proporción al planeta que nos alberga: 75 % líquido. Cuando el aire pasa por nuestro interior, se impregna de nuestras intenciones y la carga energética de nuestros pensamientos. Nuestra aura, el campo energético que nos rodea se renueva en el asqueroso olor del veneno que reproduce el que resiente recalcitrante todo el tiempo la misma letanía. Esto es así como el viento que trae  a la orilla el olor del mar al impregnarse y levantar partículas de agua y sal.

·        En el plan divino: La justicia divina enseña a perdonar a todos. Es la Misericordia divina. Muchas veces nos reencontramos con lo que debemos desatar en experiencias semejantes. Cuando la frase ‘escupió para arriba’ nos ilumina en la experiencia ajena, nos indica igual que otras de otras culturas ‘no se debe criticar a otro sin haber estado en sus mocasines’ que la experiencia puede todavía alcanzarnos a nosotros. Sobre todo cuando hace resonancia en nuestra aura. Dios no juzga a nadie. Nos manda solo energía y Luz. Somos nosotros mismos los que nos desaprobamos, pues es nuestra propia vara con la que nos medimos (según las enseñanzas de los maestros de la espiritualidad). El plan de Dios es Amor. Nuestro voluntario plan es volver a la casa del padre, luminosos y en amor. Cuando reencontramos el camino, es cuando tratamos de ser radiantes y vivir en paz con los otros que en niveles de comprensión diferentes, colaboraron con nosotros haciéndonos vivir experiencias  que nos distrajeron del camino y necesitaron la sanación de ambos con el PERDON. De esta manera también conocemos la justicia, la misericordia y la salud de superar la prueba auto convocada, desde tiempos álmicos donde la autodeterminación de nuestra hoja de ruta, y el libre albedrío eligieron la misión, el desafío y toda nuestra vida.

·        Si buscamos acompañar a nuestros seres queridos como guías de la familia: Un guía es el que se ha adelantado en el camino, conociéndolo, se acerca a los caminantes de 3 D y les sugiere, les inspira el sendero más corto, el más seguro y confiable, pues los quiere a todos juntos y alegres. Ha pasado sus pruebas ha dado y recibido el perdón y conociendo la importancia de esa fragancia en el alma como un hábil publicista, insiste en que la consigan.

·        Si deseamos emprender el camino espiritual: tomemos en cuenta que la mochila llena de negatividades (entre las que la falta de perdón es de las más pesadas) es el obstáculo de las nuevas enseñanzas. Cuando somos niños nos afectan cosas que nos parecen demasiado grandes como para removerlas del camino. Continuamos caminando sin saber que no avanzamos, estamos siempre dando vueltas alrededor del mismo escollo. Si queremos despertar nuestra conciencia, lo primero será traer  nuestros miedos y temores, ofensas y rencores delante nuestro y saber si los podemos analizar desde otra perspectiva. Si los podemos enfrentar y despedirlos sin destrozar ni destrozarnos  hemos crecido lo suficiente para cerrar esos capítulos con una conclusión satisfactoria:

·        Si queremos alejarnos del nivel que transita otra persona: lo primero que debemos hacer es que pase al plano de los que no están en la lista de deudores ni de amigos. Para ello es necesario entregarles el perdón, sacarles la importancia y el poder que tienen sobre nosotros pues se los damos cuando pensamos que pueden lastimarnos. La gente que está en nuestra  vida es porque tiene cosas que compartir aún con nosotros o mensajes que aún no nos entrega, es un maestro un compañero o un obstáculo que comprometido con el plan de creación de nuestra vida llamamos a actuar.  Cuando llamamos maestro a uno que nos hace doler, sabemos que tenemos el poder de aprender lo que nos quiere mostrar.  Despedirlo con amor es una prerrogativa del crecimiento espiritual en el camino verdadero: el del Amor.

·        ¿Por qué dar o pedir el perdón? otorgar el perdón por la ofensa, dar las gracias por la enseñanza que trajo a nuestras vidas y pedir perdón porque los hicimos participar en esto ya que creamos la situación con nuestra mente. También perdón porque en el reparto de roles en nuestra vida, los trajimos a escena como nuestra sombra y cada vez que los evocamos, los lastimamos también colgándoles cargas de críticas  de culpas merecidas o inmerecidas pero siempre deformados.

·        Instructivo para redactar una carta de perdón: * indiquemos a quien queremos perdonar,  * la razón por la que nos afectó.   *el pedido a nuestro ángel custodio, a la persona espiritual a quien encargamos esta tramitación.   *que se inscriba en el libro de la vida personal y la familia que lo otorgamos y pedimos perdón a quien nos ofendió o nos hizo daño o mal. * Agradecemos a ese ser de Luz, lo llamamos y quemamos la carta. (El fuego transforma el papel o la sustancia material en componentes más sutiles: luz y calor.). Evitamos conscientemente resentir.

·        In lakesh: El saludo maya que nos recuerda que el otro es otro yo.

Namasté: mi presencia divina, saluda a la presencia divina que hay en vos.

BORN TO WIN

2 pensamientos en “El Perdon Como Camino.

  1. te escribo otra ves para que edites mi nombre en el comentario, si saben que soy yo no creo que pueda averiguar nada, si piensan que me calle no van a sospechar y puedo llegar a averiguarte algo. Contactame, me encantaria agarrar a estos hijos de puta mi mail es——————– y mi numero es—————–

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